¿Qué es una celda de media tensión y por qué es clave en la distribución eléctrica?

La distribución de energía eléctrica es un proceso complejo que asegura que la electricidad llegue de forma continua y segura a hogares, industrias y comercios. Dentro de este engranaje existen múltiples componentes, pero uno de los más importantes es la celda de media tensión, también conocida como celda de distribución primaria o secundaria.

Estas celdas, que forman parte de la aparamienta eléctrica, cumplen un papel esencial: permiten la conexión, desconexión y protección de los diferentes elementos que integran la red de media tensión. En otras palabras, funcionan como un gran interruptor capaz de controlar el flujo eléctrico y garantizar que la energía se distribuya de manera eficiente y segura.

¿Qué función cumple una celda de media tensión?

El rol principal de una celda de media tensión es proteger y controlar el paso de la electricidad en los centros de transformación. Estas instalaciones reciben energía en alta o media tensión, y a través de los transformadores la convierten en tensiones más bajas que pueden ser utilizadas por los consumidores finales.

Además de dirigir la electricidad hacia el transformador, la celda también actúa como sistema de protección. En caso de fallas de tensión, cortocircuitos o sobrecargas, la celda puede interrumpir el paso de la energía y evitar daños en el transformador, en la red de baja tensión o incluso en los equipos de los usuarios finales.

Tipos de celdas de media tensión

Existen diferentes tipos de celdas, cada una con funciones específicas:

  • Celda de entrada o salida: permite conectar o desconectar las líneas de energía que llegan a un centro de transformación.
  • Celda de protección: protege los transformadores de media tensión frente a fallas eléctricas.
  • Celda de interruptor: ofrece una respuesta rápida ante incidencias, restableciendo el circuito de manera segura.
  • Celda de remonte: utilizada como elemento de conexión sin funciones de protección eléctrica compleja.

Asimismo, se distinguen según la fase de la red en la que operan:

  • Celdas de distribución primaria: ubicadas en subestaciones o instalaciones industriales de gran consumo.
  • Celdas de distribución secundaria: más cercanas al consumidor final, ubicadas en centros de transformación que abastecen a hogares, oficinas u hospitales.

Tecnología de las celdas de media tensión

Las celdas modernas incorporan tecnologías avanzadas para aumentar su seguridad y sostenibilidad. Durante décadas, se utilizó el gas SF6 (hexafluoruro de azufre) como aislante, debido a su gran eficacia. Sin embargo, hoy en día están surgiendo alternativas más sostenibles, como el uso de aire natural industrial, que reducen el impacto ambiental y cumplen los mismos estándares de fiabilidad.

Además, muchas celdas actuales incluyen sistemas de telecontrol y automatización, lo que permite a las empresas distribuidoras supervisar su estado en tiempo real y tomar decisiones rápidas para restablecer el servicio ante una interrupción.

Importancia de las celdas en la red eléctrica

Sin las celdas de media tensión, el sistema eléctrico sería mucho más vulnerable a fallas y cortes de suministro. Su importancia radica en:

  • Garantizar la seguridad de transformadores y redes de baja tensión.
  • Permitir el control del flujo de energía en distintos puntos de la red.
  • Mejorar la continuidad del servicio eléctrico al aislar fallas de manera localizada.
  • Favorecer la integración de energías renovables como la solar o eólica, que requieren sistemas de distribución más flexibles y resistentes.

Conclusión

Las celdas de media tensión son piezas críticas en la distribución eléctrica, ya que combinan funciones de control, protección y continuidad del suministro. Con la llegada de nuevas tecnologías, se están convirtiendo en soluciones cada vez más sostenibles, digitales y seguras.

En definitiva, estos equipos son uno de los pilares que garantizan que la electricidad llegue a nuestras casas, industrias y comercios de manera confiable.